¿Qué pensamos?
Cáritas participa del compromiso por la justicia, propio de toda la comunidad eclesial y lo hace viable a través del compromiso temporal de los laicos. Al cuestionar los sistemas que engendran injusticia , la caridad adquiere el rostro del esfuerzo continuado por la justicia y por el cambio de las estructuras injustas.
Cáritas en su ser y en su hacer, tiene un talante y un estilo propio, que contagia a las personas que colaboran con ella. Para integrarse en Cáritas es preciso dejarse seducir y estar dispuesto a entender y entrar en una dinámica de progreso personal y comunitario que cambia la vida.
Entender que Cáritas está totalmente vinculada a la Iglesia de tal forma que es ella misma, nos hace percibir la importancia que esté presente en todas las dimensiones del Pueblo de Dios, (parroquial, diocesana, nacional y universal).
Cáritas no solo es la expresión de ayuda a los empobrecidos sino que también nos dejemos ayudar por ellos.